viernes, 18 de junio de 2010

El regalo de adoptar

Hoy “Aventuras a cuatro patas” quiere ladraros directamente sobre la adopción y que mejor manera de hacerlo con el testimonio de uno de nuestros redactores, que fue adoptado y desde hace más de tres años vive una vida plena y feliz. Te dejamos el teclado, amigo:


“Mi vida comenzó hace 8 años pero volví a nacer y creer en el ser humano hará aproximadamente 4; precioso y maravilloso era cuando me veían y de hecho de la camada era el preferido para quedarme en el hogar donde llegué al mundo, el lugar donde vivían mis padres… y mis hermanos se fueron con otras familias.


Pero a veces el destino no es nada justo, no guardo rencor a mis anteriores dueños, los perros no entendemos de esos sentimientos, entendemos de AMOR y en mayúsculas. ¿Qué puedo “ladrar”? Sufrí muchísimo, pasé por sitios donde apenas comía y me tenía que pelear para poder alimentarme contra un hermanastro.


Como era joven, me gustaba estar en el jardín y hacer agujeros… pero eso no agradaba y por eso decidían tenerme atado durante mucho tiempo… los dueños que me vieron nacer sólo me prometían que volvería a su lado pero mientras tanto tenía que estar ahí, en la casa de otra persona con otros perros… yo sólo quería volver al hogar que me vio nacer.


Me escapé de ese lugar que era como una prisión para mi… me apalearon y me maltrataron por confundirme con un lobo, me metieron en un refugio donde estaba mucho tiempo en una especie de jaula, aunque la verdadera jaula estaba en mi corazón.


Y creedme que cuando más creía que mi vida acabaría ahí (estoy enfermo además de Leishmania) mi luz y mi esperanza llegó gracias al dueño de una de mis hermanas, el que me iba a visitar, el humano de corazón puro, al que se le destrozaba el alma cuando se tenía que despedir de mí tras pasar un tiempo juntos.


La vida, cuando pensaba que no me daría un hogar, me dio el calor de una familia, volver a estar con mi añorada hermana, tratarme mi enfermedad, y curarme las heridas del corazón.


No guardo ni odio ni malestar con mis anteriores propietarios, ya no tengo contacto con ellos pero en su día seguí viéndoles y moviendo mi rabo con ver su cara… eran tantos recuerdos, los recuerdos de sus olores y sus caras al nacer.


Pero hoy en día mi corazón, mi alma, mi amor pertenecen a los que son mis dueños, los que me enseñaron y me enseñan a no temer al hombre sino a quererlo y ver, que aunque si existen la maldad en los seres humanos, también existe bondad y corazón en muchos de ellos.


Los futuros dueños de un compañero adoptado deben saber que los comienzos en ocasiones son duros, sólo tenéis que poneros en nuestro lugar: muchos estamos enfermos, maltratados, sufriendo con heridas que cuestan curar.


Necesitaréis de paciencia, de ser conscientes de lo que hay, de nuestra historia, de nuestro pasado, de nuestro carácter, de cómo somos. Nosotros tenemos por entregar mucho amor y compañerismo pero necesitamos de un compromiso estable y firme por vuestra cuenta.


El propietario de un perro adoptado debe saber que los principios pueden no ser buenos, que hay que tener paciencia, que algunos somos mayores, que otros tenemos dolencias, otros miedos, podemos no ser lo más bonitos del mundo, y no todo es color de rosa, pero la vida en si no lo es pero para disfrutar de lo bueno muchas veces tenemos que pasar por cosas malas y así aprender de lo maravilloso y de lo hermoso.



Hemos leído de muchas casos de perros que han sido devueltos tras haber sido adoptados: el humano que dé un paso así tiene que saber lo que implica, que no somos juguetes de quita y pon, sino que sufrimos y sólo buscamos otorgar nuestros días finales a un dueño, ser parte de una familia.


El que adopte tiene que informarse, saber que necesitamos salir a pasear, correr, que lo que queremos es experimentar algo que no hemos tenido o se nos ha quitado de golpe: ser queridos.


La experiencia de adoptar a un compañero será maravillosa, recibiréis como dueños un agradecimiento sin medida, sin malos sentimientos y sin dobleces pero era mi deber explicaros y ladraros lo que conlleva y la historia que hay.


Yo sólo puedo más que sentir que tuve otra oportunidad”


Gracias a nuestro redactor.


Si queréis conocer casos de amigos en adopción pasaros por:

http://www.facebook.com/group.php?gid=118165488212039&v=wall&ref=mf#!/pages/ADOPTA-MADRID/136557976354639?ref=ts


Cualquier protectora o asociación puede comunicarse con nosotros para verse anunciada aquí (de manera gratuita por supuesto).


Estamos en contacto en:


Email: redaccionaventurasacuatropatas@gmail.com


En nuestra página oficial en Facebook: http://www.facebook.com/group.php?gid=115670311800572#!/pages/Aventuras-a-cuatro-patas-Magazine-online-sobre-perros/126657224020697?ref=ts


En Twitter: http://twitter.com/Aventuras4patas


Lametazos

7 comentarios:

Mystica^- dijo...

Preciosa entrada de blog, si señor!!!!!

No entiendo como la gente comercia con animales, pero teniendo en cuenta que hasta se comercia con humanos..

Esto es cuestión de educación y en este país pocos la tienen, en Europa la cosa es bien distinta (por eso no creo que aún seamos europeos). Nos han hecho creer que somos superiores a los animales, porque razonamos, bla, bla, bla. Si fuéramos más inteligentes, defenderíamos a los que se encuentran en desigualdad de condiciones y ni tan siquiera el Estado cuída de ellos (las leyes actuales que los 'protegen' son de risa).

Muchas veces me avergüenza pertenecer a la raza humana, nos queda tantísimo que aprender de esos a los que llaman "animales".

Un saludo y seguid como hasta ahora!

Cuatro patas dijo...

Mystica... ¡cuánta razón!

La historia es totalmente verídica, y es la historia de nuestro compañero de las fotos.

Lo pasó muy mal, se orinaba encima... pero con dósis de paciencia, educación y cariño ahora es feliz y está totalmente integrado.

Susana Terrados Sánchez dijo...

Muchas gracias por haber compartido con nosotros tu dolorosa y, a la vez,hermosa expericencia. Milo te entiende perfectamente porque él también es adoptado aunque, por fortuna, no estaba tan enfermo como tú.
Un ladridito de solidaridad para todos aquellos que hayan adoptado o que esten pensando hacerlo.

Cuatro patas dijo...

Gracias Susana, por suerte nuestro redactor tiene hoy en día la Leishmania controlada, recuperó el peso y aprendió a dejar de temer.

Quequi dijo...

Una magnífica entrada, amigos, y conmovedora. Ojalá todos los perros abandonados pudieran ser adoptados.
Saluditos.

Nora dijo...

Ya te digo. Sois los mejores redactores del mundo. Y a mi jefa que es una blanda de mil pares de narices le tenéis mártir porque ella intenta no ver las cosas que le hacen sufrir.
Muchos, muchos lams

lanosgz dijo...

QUE BONITO!!!! he llorado y todo, me ha encantado conocer la historia aunque ya sabia algo de ella, un besote muy grande para todos pero sobretodo para Peli muakssssss!!!!

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