lunes, 29 de marzo de 2010

El paseo: una prueba más de entrenamiento


A pesar de ser Semana Santa, que algunos estaréis de vacaciones y demás, aquí estamos los redactores de “Aventuras a cuatro patas” al pie del cañón para daros nuestro post de los lunes, que como ya sabéis tratará sobre adiestramiento, obediencia, comportamiento…


Hoy vamos a hablar sobre los paseos, eso paseos que nos dais y que tienen que ser parte también del entrenamiento y de nuestra formación, desde el comienzo de este al final.


El principio de esto empieza en el momento que nos colocáis la correa, estaremos ansiosos por salir y descargar nuestra energía, pero debéis procurar tranquilizarnos, que el momento de ponernos la correa sea, a ser posible, en posición “Sit” o sus variables.


Al salir de la puerta y aunque nos muramos por descubrir los olores y encontrarnos con nuestros amigos, no debemos salir antes que nuestros dueños, los LIDERES siempre pasan primero, para darnos posteriormente permiso a nosotros para salir, y de esta manera lo haremos más relajados. No debemos salir exaltados desde el principio de nuestro paseo. Esto es aplicable también a la vuelta a casa, los amos pasan primero.


Recordad siempre que el recorrido que hacéis con nosotros debe ser una fase diaria y de por vida de órdenes y de enseñanza, no es cuestión de dejarnos sueltos 10 minutos en un descampado y a casa, ni tampoco sentaros en un banco a fumar un cigarrito o de charla con otro dos patas.


Y nos ponemos serios con este tema porque el paseo también forja la unión con nuestros dueños, es una interacción diaria y no sólo salir a vaciar nuestras vejigas; es importante porque necesitamos aprender y que cada día es un día más de entrenamiento y eso se hace paseando con nosotros, a ser posible una hora cada paseo.

Nos dirigimos a vosotros dos patas, porque nos hartamos de ver a dueños con perro, que se van al gimnasio a correr en una cinta andadora, cuando tienen a un cuatro patas como nosotros con el que hacer ejercicio GRATIS.


Otro punto importante después de esta pequeña bronquilla que os hemos echado a los humanos es el tema de la correa; esta es el hilo que nos une a vuestros sentimientos y vuestra energía, es decir cualquier sentimiento bueno o malo se transmitirá a la correa.


Y le damos importancia a esto porque muchos perros compañeros son miedosos debido al miedo que le transmiten sus dueños mediante la correa, de ahí la importancia de la tranquilidad y sosiego.

Hombros erguidos, posición, recta y lo ideal es que no os adelantemos en el paso, salvo que vosotros nos lo consintáis (a nosotros nuestros dueños nos lo permiten, pero hasta un cierto punto, en cuanto nos pasamos hay corrección).


El paseo debe estar lleno de correcciones y enseñanzas, en cuanto haya nervios debemos sentarnos, en los pasos de cebra debemos aprender a quedarnos quietos porque hay mucha gente que nos podría atropellar; vamos que los paseos con nosotros no es ir viendo las amapolas del campo, es un compromiso y una dedicación por vuestra parte.


En cuanto nos encontremos con otro dos patas debes estar atento tanto a nuestras reacciones como a las suyas (recordad el post sobre el lenguaje canino y las posturas). La mejor presentación debe ser de lado y no enfrentados cara a cara.


Es importante que si en los paseos nos encontramos con otros compañeros, tú no te pongas nervioso, ya sabes que lo sentiremos enseguida, tampoco nos cojas en brazos en seguida por miedo (en perros pequeños o cachorros) salvo que sea ante un peligro muy muy grande, tened en cuenta que esta acción puede reforzar en nosotros el temor y que nuestra postura natural es ir a cuatro patas, no encima de vosotros.


Os aconsejamos que procuréis si vuestro compañero es equilibrado, que lo acerquéis a otros cuatro patas (preguntando previamente a su amo) porque la sociabilización es un proceso que debe ser diario y constante para que aprendamos a estar con otros; eso sí, si somos dominantes o nerviosos o miedosos ante cualquier comportamiento fuera de lugar debe haber una corrección inmediata.


Tened cuidado con vuestras sensaciones, si por ejemplo véis a un perro que vosotros teméis nosotros enseguida lo palmaremos, así que tranquilidad; debéis recordad también que de antemano a cualquier cuatro patas la correa nos crea tensión y debéis procurar que, conociendo a otro compi, no se nos enreden, porque puede ser peligroso.

Nuestros paseos nos dejará aliviar las tensiones, OJO esto que os contamos es aplicado al paseo con correa, al paseo que hacéis habitualmente, otro cosa es el caso de soltarnos de excursión en el campo, en otro post os enseñaremos ordenes para estos casos.


Como decimos el paseo es una unión de muchas cosas: entrenamiento, sociabilización, interacción con el dueño constante, transmisión de sentimientos, de ahí la importancia de lo que os hemos contado.

Un buen paseo nos hará llegar a casa más cansados, más tranquilos y más formados; entendemos que hay días en que vosotros cuatro patas no tengáis demasiado tiempo y en ocasiones se puede disculpar, pero los paseos-entrenamiento deben ser una constante en nosotros y no paseos dejando la correa extensible alargada y punto.


Esperamos que este post os sirva de mucho y os sirva para aprender; y aquí estamos, a pesar de tener a uno de nuestros redactores medio de baja, ofreciendo contenidos que os puedan ser de vuestro interés.


Ante cualquier cosa redaccionaventurasacuatropatas@gmail.com


Lametazos

2 comentarios:

Juan carlos Soler dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Juan carlos Soler dijo...

Cada día me gustan más las publicaciones.
Sigue así!!!!!!
Eres un "crack"

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